jueves, 4 de abril de 2013

Como perdí a Bi


Para hacerle un favor a mi mejor amigo Peter voy a la cárcel más cercana que encuentro, hago compulsión a los guardias y, sin dificultades, me cuelan en el corredor de la muerte de la cárcel, ando entre las celdas que tienen unas gruesas rejas negras, es todo tétrico, lúgubre, me gusta... oigo piropos de los presos pero no les presto atención, camino hasta las últimas celdas "PELIGROSOS", me paro en la de la derecha, dando la espalda a la de la izquierda.

-Kiu Ar... -una voz ronca me llama como solo un hombre me ha llamado así en toda mi vida.
No se si girarme, no quiero verle aquí... 
-Kiu... -una risa forzada sale de su boca y es cuando me giro.
-¿Bi? -trago en seco, no me lo puedo creer, es él y está aquí.
Le miro a los ojos, acercándome a las rejas.
-No... Bi -me sale la voz entrecortada.
-Vamos, Kiu... no te irás a poner sentimental ahora, ¿no? -sonríe como si no estuviera a punto de morir- ¿a qué has venido? -me mira a los ojos.

Muevo la cabeza para despejarme.

-Yo... venía a por alguien para... -se lo explico todo.
Rompo la reja y le abrazo mediante un impulso irremediable.
-Llévame a mi -dice mientras me abraza, noto su calidez, la misma que notaba antes de marcharme- puedes hacer que no me duela, será más divertido eso que quedarme aquí -le miro y niego con la cabeza.
-Bi... no puedo no contigo -no me separo de él.
-Kiu... yo ya estoy muerto -me frota la espalda y me aprieta contra él, yo suspiro sin saber que decir.
-¿Pero qué has hecho? -me separo para mirarle, él no contesta- no importa.
-Vamos, no te preocupes, ¿vale? 

Asiento sin decir nada, le cojo la mano y salimos de allí, voy hacia el camaro LZ1 negro y miro a Bi con una sonrisa.

-¿Es lo que creo que es? -Bi me mira alucinando.
-Mi pequeño... -sonrío.

Ese coche era suyo pero me lo regaló cuando me fui de la calle para buscar a Finn en Mystic Falls.

-Joder, Kiu... tanto tiempo y ni un rasguño.
-Te cuidaba bien -suspiro y él me mira.
-Y lo sigues haciendo.

Niego con la cabeza y dejo que se monte en el asiento del conductor, nunca he olvidado su manera de hacer andar el coche, rápido, con elegancia, no puedo evitar mirarle mientras conduce, no le preocupa lo que va a pasar, al contrario que a mi.

-¿Dónde paro? -pregunta sin dejar de mirar la carretera.
-En el bosque de Falls -esta pena solo la he sentido dos veces, no sabría muy bien como definirla, no se la deseo a nadie.

Cuando llegamos aparca en un camino que atraviesa el oscuro bosque, se baja y yo me tomo mi tiempo para hacerlo, pienso una manera mejor de llevar esto pero no la encuentro. 
A penas tardo cinco minutos en salir, voy a su lado, me coge la mano y le miro, nuestros ojos intercambian palabras sin hablar, como antes, es como si nada hubiera cambiado. Nada... excepto que él tiene que morir ahora.
Le llevo hacia un claro en el bosque, me acerco a él y le doy un beso en la mejilla.

-Bi... -susurro pegada a su oreja.
-Eh, ni se te ocurra ponerte mal -me coge la cara con una suavidad infinita- todos estaremos bien, piensa en tu amigo, quieres lo mejor para él, ¿no? -asiento.

Sin separarme llevo mi muñeca a la boca y la muerdo, después se la acerco y bebe sin pensar, como tantas veces había hecho ya, cuando se separa veo el líquido rojo mojando sus labios y puedo ver, también, como cerrando los ojos se acerca a mi, junta nuestras frentes, yo llevo mis manos a su cuello acariciándolo suavemente, no se detiene, se acerca más a mi, roza nuestras narices pero yo no le paro, cuando está a punto de besarme aprieto un poco su cuello y con un leve movimiento de muñeca escucho el "crack" que anuncia su muerte, le tumbo con cuidado en el suelo y los ojos se me empiezan a llenar de lágrimas, me siento a su lado cogiéndole las manos.

-¿Sabes? En este momento me odio, Bi... -http://25.media.tumblr.com/tumblr_lg6ddapZTz1qbryyno1_500.gif

No me muevo de ahí hasta que se despierta, me mira.

-¿Cómo estás? -con un hilillo de voz, es lo que me permito ahora mismo.
-¿Y tú? -sonríe y se incorpora, me abraza- tranquila...

Nos levantamos y volvemos al coche, no digo nada hasta que llego al pueblo de Peter y le veo en la plaza, justo donde habíamos quedado a la hora indicada, aparco sin emoción aparente en mi rostro, nunca me ha gustado mostrar los sentimientos. Salgo del coche y espero a Bi, que rápido acude y me agarra la mano entrelazando nuestros dedos, suspiro cabizbaja andando hacia Peter.

-¿No podrías haber traído a alguien que no conocieras? -Peter me mira y yo me encojo de hombros.
-Yo se lo pedí -afirma Bi.
-Sage, ¿estás segura de esto? -mi mejor amigo sabe perfectamente lo que me pasa, a pesar de todo asiento.

Bi se me acerca al oído y dice algo tan bajo que solo puedo escucharlo yo:
-Te quiero.
-Lo se -trago en seco con los ojos a punto de ser devorados por unas lágrimas tan ácidas como mi propio corazón.
-Sage, aquí solo puede haber un vampiro cuando vengan... ya sabes -Peter interrumpe y lo agradezco, no me hubiera gustado nada que me vieran llorar.

Me separo de la mano de Bi y me voy sin despedirme, no hubiera podido hacerlo, voy hacia el coche y me monto, arranco y conduzco rápido queriendo alejarme lo antes posible de allí.


Llego a mi casa, subo corriendo a mi habitación y cierro de un golpe, me refugio en la almohada, es el único sitio seguro donde puedo llorar ahora.
Muchos amigos vienen pero no tengo ganas de hablar con nadie, así me pasaría los próximos tres días.

-Damon... ¿me acompañas a un sitio?

Él asiente, acaba de decirme que le tendría para todo, cojo las llaves y me dirijo al coche, de Mystic Falls a Nueva York, un camino que hacía cinco años había hecho pero al revés.



Cuando llegamos aparco el coche a las afueras de una ciudad de la que no recuerdo el nombre, voy andando por las calles y cojo una rosa roja de un jardín que veo antes de bajar por una alcantarilla.

-Damon, voy sola.

Me adentro en la oscuridad subterránea hasta que veo a un hombre que me mira perplejo 

-Eres... ¡tú! Kiu... 
-Ni se te ocurra terminar, Bley Nax -le miro amenazante- ¿quién se chivo de King? -me acerco y le cojo por el cuello.
-Fue... Wot Tka.

Doy un puñetazo a la pared con rabia, lo sabía, el puto gilipollas con ansia de poder, siempre ha sido una sucia rata que iba de un lado a otro bailando el agua a todo el que le interesaba.

-¿Cómo estáis ahora? 
-Él está en el territorio de King... 

Tenso la mandíbula y le suelto, a velocidad vampírica voy hacia el "TdK".
Cuando llego doy una patada a la puerta que cae haciendo añicos un cristal de un color verde botella, el color favorito de Bi... veo al traidor Wot Tka sentado en el sitio de Bi King.

-¡Escoria traidora! -grito con rabia, él con un gesto de terror.
-Reina Roja... -se levanta y corre para huir, le cojo por el cuello de la camisa y, a velocidad vampírica le llevo al centro de esta ciudad subterránea.
-MIRADLE -grito- ¿¡este pretendía sustituir a King!? -todos nos miran.
-No me hagas nada, Kiu Ar... -dice imitando el tono de voz de Bi.

Le miro con una mezcla de ira y rabia.

-Te lo has hecho tú solo -le cojo la cabeza con ambas manos y se la desencajo, arrancándola del resto del cuerpo

Voy andando hacia un altar de la plaza con su cabeza en la mano derecha, la clavo en una pica y la señalo- ¡este es el precio que se paga por la traición! -miro a los demás- y todos sois mierda traidora... 

Sale una chica entre la multitud y la reconozco enseguida.

-¿Tú también? Little Pi... -niego con la cabeza sin poder creerlo.
-No... quédate, por favor... 
-NO ME VOY A QUEDAR CON LOS TRAIDORES DE KING -cojo la rosa y la llevo al TdK, me siento allí y suspiro, tomo unos minutos intentando no llorar, salgo- tenéis suerte de seguir vivos podría mataros ahora -sin darle importancia me voy de allí.

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