jueves, 4 de abril de 2013

Querido diario. vol2


-Aquí, ¿quién? -preguntaba Bi mientras subía al coche- ¿Kiu?

-Luego te lo explico, ¿vale? -no tenía tiempo de empezar a explicarle nada, simplemente arranqué el coche y conduje rápido hasta estar totalmente segura de haber dejado atrás Mystic Falls.
-Sigues conduciendo de pena -podía ver la sonrisa de Bi a través del espejo retrovisor- ¿Y bien? Salimos cagando hostias por...
-¿De pena? -le miré y, dando un giro al volante, poniendo marcha atrás, conducía hacia el mismo lugar con el coche dado la vuelta- los que te cogieron...
-Ya, supongo que no he sido todo lo discreto que debía ser... nunca se me ha dado bien eso. ¿Sabes quienes fueron?
-No lo se seguro -seguía conduciendo sin mirar la carretera- no quiero hablar de eso ahora.
-¿Y de qué si quieres hablar? -mientras hacía la pregunta fruncía el ceño de esa forma que tanto me gustaba, después me miró alzando una ceja- ¿Encontraste al tipo que andabas buscando?
-No hizo falta... -aparqué en un camino del bosque- baja -dije mientras salía- ahora vamos andando hasta el hotel, por si han pillado el coche...
-¿Vas a dejar a esta preciosidad aquí sola? -protestaba Bi mientras salía del vehículo- no tienes sentimientos... -esperaba que lo dijera bromeando porque sino íbamos a tener problemas.
-Está escondido -contesté alzando una ceja, cerré el coche y caminé hacia el hotel a su lado- ¿cómo conseguiste escapar?
-Escapando -"vaya, Bi, no lo había pensado..."- ¿Qué quieres decir con que "no hizo falta"? ¿Te encontró él?
-No... te encontré a ti -encogí los hombros mientras seguía andando.
-¿Qué quieres decir con eso exactamente?
-Tú me ayudaste a ayudar a mi mejor amigo... luego creí que habías muerto y... -no pude seguir, con ese recuerdo se me atragantaban las palabras, era como si me clavaran una estaca en el pecho y la retorcieran provocándome un dolor terrible.
-¿Y...? -Bi me paró cogiéndome del brazo, haciendo que me diera la vuelta.
-Nada -contesté después de mirar el agarre, alcé la mirada encontrándola con sus ojos, "esos ojos azules...".
-Nunca te has callado las verdades, ¿vas a empezar a hacerlo ahora? -"no puedo decírtelo...".
-Bi, déjalo, ¿vale?
-¿Qué es tan importante que tienes que callarte? -preguntaba mirándome serio mientras apretaba la mandíbula.
-No recuerdo lo que iba a decir... -contesté rodando los ojos- se me ha ido de la cabeza.
-Ya -parecía enfadado pero me daba igual, en realidad no me daba igual que se enfadara pero no podía decírselo, "Finn...".

Suspiré mientras andaba, no me gustaba estar en silencio con él, sobretodo después de lo que había pasado, pero el orgullo no me permitía hablar, tal vez no tuviera mucho que decir.
Llegamos al hotel y fui directa al recepcionista, hice compulsión para que nos dieran la mejor habitación y subimos.

-Tienes que enseñarme a hacer eso.
-Solo tienes que creerte lo que dices -cerré la puerta y me volví para mirarle- no has comido... pero no podemos llamar la atención ahora.
-Bueno, ya comeré algo -él miraba la habitación mientras se mordía el labio, me volvía completamente loca.
-¿Pasa algo? -"no sigas haciendo eso, por favor..."
-Para nada.
-¿Seguro? -me acerqué a él y le acaricié la mejilla con suavidad, era como si mi cuerpo fuera el polo negativo de un imán... siempre y cuando él fuera el positivo.

Me miró fijamente, podía notar su sed y no podía dejarle así... 

-Voy a llamar a un servicio.

Llamé a recepción para que nos mandaran a una chica a hacer las camas a pesar de que estaban perfectamente estiradas, cuando llegó a la habitación la cogí y la metí dentro a velocidad vampírica, cerré la puerta y me acerqué a ella, no sabía lo que estaba pasando, la miré fijamente e hice compulsión obligándola a que no gritara.
Vi como él se acercaba a ella sin vacilar y clavaba los colmillos en el cuello de la chica y empezaba a alimentarse, yo le observaba con los brazos cruzados, casi examinándolo.

-No la mates.

Al poco tiempo paró, la chica no estaba muerta, pero no le faltaba mucho.

-Nunca me ha importado matar, eso no va a cambiar -decía él.
-No tienes que llamar la atención... -contesté mientras le daba mi sangre a la chica para que se recuperase.
-Mucho mejor -su ojos me envolvieron con una mirada penetrante que provocó la involuntaria aceleración de mi pulso.
-Bien -asentí intentando calmarme.

Él se acercó a mi y me cogió por la barbilla, no podía dejar de mirar sus labios, esos labios que tantas veces me habían besado, esos labios que había deseado hace dos segundos, esos labios que ahora se acercaban hasta el punto de rozarse, esos labios que ahora besaban los míos. Yo seguí el beso, claro que lo seguí, lo estaba deseando... pero no podía, de modo que me aparté con todo el pesar de mi corazón.

-Bi... no -decía con la respiración acelerada mientras negaba con la cabeza.
-No ¿qué? -preguntó con gesto de incomprensión.

"-Nada, no... nada -dije y me acerqué rápida a él de nuevo, volviendo a besarle sin intención de separarme, era lo que quería en ese momento y lo estaba haciendo, puse mis manos en su nuca atrayendo más su cara para profundizar el beso, mis manos bajaban despacio por su espalda mientras mis dedos le rozaban levemente", lástima que fueran solo imaginaciones.

-Bi... -le miré a los ojos- me voy a casar -aparté la vista de ese azul intenso, si la seguía manteniendo ahí no iba a ser firme.
-¿Casarte? -parpadeó sorprendido- ¿qué? ¿con quién? -preguntaba frunciendo el ceño.
-Con Finn... -volví a mirarle, dios... cuantas ganas tenía de besarle.
-¿Y...? -alzaba una ceja, yo no podía contestarle, no sabía con qué palabras hacerlo- ¿le quieres? -sus ojos se clavaban serios en los míos.
-Si -dije firmemente, no intentaba convencerlo a él, sino a mi misma.

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